
Uruguay presentó ante especialistas de la Organización de los Estados Americanos su experiencia en energías renovables y las oportunidades de electrificación del sistema portuario. Durante un encuentro internacional celebrado el 22 de octubre, representantes de Uruguay, Perú y Brasil analizaron tecnologías, inversiones y políticas para reducir las emisiones del transporte marítimo. La participación uruguaya, recogida en una publicación internacional del 27 de octubre, puso especial atención en la infraestructura eléctrica de Colonia, la renovación de equipos logísticos y la necesidad de coordinar las inversiones públicas y privadas.
La transición energética comienza a modificar una de las actividades más importantes para el comercio internacional: el transporte marítimo y las operaciones portuarias. La incorporación de electricidad, nuevos combustibles y tecnologías de mayor eficiencia plantea oportunidades, pero también exige inversiones en infraestructura y cambios en la organización de las terminales.
Estos desafíos fueron examinados durante el seminario virtual «Navegando la Transición Energética: Oportunidades para los Puertos», organizado el 22 de octubre de 2026 por la → Comisión Interamericana de Puertos (CIP) de la Organización de los Estados Americanos, en colaboración con → WISTA Perú.
La actividad reunió a representantes de Uruguay, Perú y Brasil para intercambiar experiencias sobre electrificación de equipos, infraestructura de suministro, combustibles alternativos y políticas de sostenibilidad.
La participación uruguaya estuvo a cargo de Luis Podestá, gerente del Área Infraestructura de la → Administración Nacional de Puertos (ANP).
La ventaja uruguaya: una matriz eléctrica de origen renovable
Durante su exposición, Podestá destacó la transformación de la generación eléctrica uruguaya, que pasó de una dependencia importante de combustibles fósiles a una elevada participación de fuentes renovables.
La combinación de energía hidráulica, eólica, biomasa y solar ofrece condiciones favorables para sustituir consumos de combustibles derivados del petróleo en actividades portuarias y logísticas.
Esta ventaja tiene una consecuencia práctica: cuando un equipo que utiliza gasoil es reemplazado por otro eléctrico, la reducción de emisiones depende también del origen de la electricidad utilizada.
Uruguay dispone de condiciones particularmente favorables en ese aspecto, aunque una matriz eléctrica renovable no significa que todas las actividades portuarias sean actualmente libres de emisiones.
La electrificación requiere transformar equipos, adaptar instalaciones, asegurar potencia disponible y evaluar los costos de inversión y mantenimiento.
Colonia y el desafío de abastecer grandes embarcaciones eléctricas
Uno de los ejemplos destacados en la presentación fue el ferry eléctrico China Zorrilla, desarrollado para el transporte de pasajeros y vehículos entre Argentina y Uruguay.
Según la exposición recogida por la publicación internacional, la embarcación tiene 130 metros de eslora, ocho motores eléctricos y capacidad para transportar aproximadamente 2.100 pasajeros y 225 vehículos.
El proyecto implica nuevas exigencias para la infraestructura de conexión eléctrica del puerto de Colonia.
Podestá describió un sistema de recarga de alta potencia, de aproximadamente 16 megavatios, alimentado mediante una conexión eléctrica de casi 20 kilómetros.
De acuerdo con los datos presentados, la infraestructura está diseñada para realizar la recarga durante las operaciones de embarque y desembarque, con un tiempo estimado de alrededor de 40 minutos.
Estas cifras corresponden a las características comunicadas en el seminario. No deben interpretarse como una verificación independiente de los tiempos reales de recarga en servicio comercial.
El caso muestra que electrificar el transporte marítimo no consiste únicamente en construir embarcaciones con motores eléctricos. También es necesario garantizar que los puertos puedan suministrar grandes cantidades de energía en períodos relativamente breves.
La modernización de los equipos portuarios
Otro componente de la transición es la sustitución progresiva de maquinaria que funciona con combustibles fósiles.
Las terminales portuarias utilizan grúas, vehículos internos, equipos de manipulación de contenedores y otras máquinas que pueden representar una parte significativa de su consumo energético.
La incorporación de equipos eléctricos permite reducir emisiones locales y, en determinadas condiciones, disminuir el ruido y los requerimientos de mantenimiento.
Podestá señaló que las políticas de promoción de inversiones y la cooperación entre organismos públicos y operadores privados han contribuido a introducir tecnologías más eficientes en la logística uruguaya.
También mencionó experiencias vinculadas con combustibles alternativos y proyectos piloto para el transporte pesado, entre ellos iniciativas relacionadas con hidrógeno y vehículos destinados a actividades productivas.
Sin embargo, la referencia a estas tecnologías durante el seminario no constituye un anuncio de nuevas licitaciones o contratos de la ANP.
Perú muestra avances en la electrificación de terminales
La exposición peruana estuvo a cargo de Alexander Solano, jefe de Medioambiente de → DP World en Perú.
Solano presentó la experiencia de la terminal del Callao, donde la electrificación de equipos forma parte de una estrategia que combina eficiencia operativa y abastecimiento de electricidad renovable.
Según los datos expuestos, la terminal incorporó grúas RTG eléctricas, convirtió otros equipos que utilizaban diésel y comenzó a operar camiones eléctricos para movimientos internos.
La presentación también destacó la incorporación de sistemas de suministro eléctrico desde tierra para buques atracados, una tecnología conocida internacionalmente como shore power.
Este sistema permite que determinadas embarcaciones apaguen sus motores auxiliares durante la permanencia en puerto y utilicen electricidad suministrada desde instalaciones terrestres.
De acuerdo con la información presentada, el sistema del Callao dispone de 8 megavatios de potencia y puede atender simultáneamente hasta dos buques compatibles.
La experiencia resulta relevante para Uruguay porque muestra que la electrificación portuaria puede abarcar tanto los equipos que operan dentro de una terminal como el suministro de energía a las embarcaciones.
Brasil explora combustibles alternativos para el transporte marítimo
La presentación brasileña estuvo a cargo de Sérgio Aquino, presidente de la → Federación Nacional de Operaciones Portuarias (FENOP).
Aquino abordó las oportunidades de desarrollar infraestructura para combustibles de menor intensidad de carbono, entre ellos hidrógeno renovable, amoníaco y metanol.
Estas alternativas se estudian especialmente para rutas marítimas y embarcaciones cuya electrificación directa presenta mayores dificultades técnicas.
Brasil dispone de una importante infraestructura portuaria y de recursos energéticos que podrían favorecer el desarrollo de nuevas cadenas de suministro.
No obstante, la viabilidad de cada combustible depende de factores como el costo de producción, las instalaciones de almacenamiento, las normas de seguridad, la disponibilidad de buques compatibles y la demanda efectiva.
Las posibilidades analizadas durante el encuentro no equivalen a una sustitución generalizada de los combustibles marítimos convencionales.
Tres experiencias y un desafío común
Los casos presentados por Uruguay, Perú y Brasil muestran diferentes caminos para reducir las emisiones del transporte marítimo y las operaciones portuarias.
Uruguay destacó el aprovechamiento de su matriz eléctrica renovable y la infraestructura necesaria para atender nuevas demandas de transporte eléctrico.
Perú presentó experiencias concretas de electrificación de maquinaria portuaria y suministro de energía desde tierra a los buques.
Brasil puso el acento en el desarrollo de combustibles alternativos y en las oportunidades que pueden abrirse para sus puertos.
Aunque las estrategias son diferentes, todas requieren coordinación entre autoridades públicas, operadores privados, empresas energéticas y proveedores tecnológicos.
Qué oportunidades se abren para los puertos uruguayos
La electrificación portuaria puede convertirse en un factor de competitividad para Uruguay, especialmente si las empresas navieras y los operadores logísticos incorporan criterios ambientales más exigentes en sus decisiones comerciales.
Para aprovechar esa oportunidad será necesario estudiar las necesidades específicas de cada puerto, la capacidad disponible en las redes eléctricas y las inversiones requeridas para incorporar nuevas tecnologías.
El puerto de Montevideo, por su actividad comercial y logística, presenta necesidades distintas de las del puerto de Colonia, donde el transporte de pasajeros y vehículos tiene un peso importante.
En ambos casos, el desarrollo de infraestructura deberá considerar las características de las operaciones, los costos y los beneficios esperados.
También será importante promover capacidades nacionales de ingeniería, mantenimiento y servicios tecnológicos, de manera que la transición energética genere oportunidades para empresas y trabajadores uruguayos.
La presentación internacional del 22 de octubre y su difusión periodística del 27 permiten situar estos desafíos en una perspectiva regional. No anuncian una nueva obra de la ANP, pero muestran cómo la transformación energética de Uruguay puede extenderse al transporte marítimo y a la logística.
Fuentes principales
ICI Plus – Elaboración periodística propia a partir de fuentes institucionales y periodísticas contrastadas. 27 de octubre de 2026.
Crédito de imagen: ICI Plus. Ilustración conceptual generada mediante inteligencia artificial sobre electrificación portuaria. No representa instalaciones reales ni documenta el seminario internacional.
