
La empresa energética francesa ENGIE puso en funcionamiento dos grandes parques solares en India, con una potencia conjunta de 450 megavatios (MW). Las instalaciones, ubicadas en Rajastán y Gujarat, producirán aproximadamente 1.000 gigavatios hora de electricidad al año. La inversión constituye una referencia para Uruguay, donde UTE proyecta incorporar unos 500 MW adicionales de generación fotovoltaica durante el quinquenio. Más allá de la potencia instalada, la experiencia india permite analizar la importancia de los contratos de suministro, el empleo local y la infraestructura necesaria para ampliar la generación renovable.
India continúa ampliando su infraestructura eléctrica mediante inversiones de gran escala en generación solar, una tecnología que ocupa un lugar creciente en las estrategias internacionales para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
La compañía francesa → ENGIE anunció el 29 de octubre de 2026 que completó la puesta en funcionamiento de dos parques fotovoltaicos que incorporan 450 MW de potencia a su cartera de instalaciones operativas en el país asiático.
Los proyectos son Khaba, de 250 MW, situado en Rajastán, y Khavda, de 200 MW, ubicado en Gujarat.
La información fue difundida nuevamente el 2 de noviembre por medios especializados internacionales, entre ellos PV Tech.
La diferencia entre ambos momentos es importante: el anuncio empresarial corresponde al 29 de octubre, mientras que la publicación periodística especializada es del 2 de noviembre.
Khaba: 250 MW de potencia solar en Rajastán
El parque Khaba se encuentra en Barmer, en el estado de Rajastán, una región del noroeste de India caracterizada por condiciones favorables para el aprovechamiento de la radiación solar.
La instalación tiene una potencia de 250 MW y fue desarrollada mediante Khaba Renewable Energy Private Limited, una empresa controlada íntegramente por ENGIE.
Según las estimaciones de la compañía, el parque producirá aproximadamente 650 gigavatios hora (GWh) de electricidad por año.
ENGIE calcula que esa producción permitirá evitar cerca de 180.000 toneladas anuales de emisiones de dióxido de carbono, de acuerdo con la metodología de comparación utilizada por la empresa.
Se trata de una estimación de emisiones evitadas, no de una medición directa de emisiones eliminadas. El resultado depende de qué fuentes de generación eléctrica sean desplazadas por la producción renovable.
Khavda: 200 MW y un contrato de suministro a 25 años
La segunda instalación se encuentra en Khavda Renewable Energy Park, en la región del Rann de Kutch, estado de Gujarat.
El proyecto fue desarrollado por Enren II Energy Private Limited y cuenta con una potencia fotovoltaica de 200 MW.
ENGIE estima que producirá alrededor de 350 GWh anuales.
Una característica relevante es que la electricidad será suministrada a Gujarat Urja Vikas Nigam Limited mediante un contrato de compraventa de energía, conocido internacionalmente como PPA, con una duración de 25 años.
Estos contratos permiten establecer condiciones comerciales de largo plazo entre el generador y el comprador de electricidad.
Su importancia radica en que pueden proporcionar previsibilidad de ingresos para respaldar inversiones que requieren importantes desembolsos iniciales.
Sin embargo, ENGIE no divulgó en su comunicado el precio de venta de la electricidad ni las condiciones financieras completas del contrato.
Por tanto, no corresponde atribuirle una tarifa específica ni compararla directamente con los precios de generación o suministro existentes en Uruguay.
Una producción conjunta estimada en 1.000 GWh anuales
La suma de las producciones previstas para Khaba y Khavda alcanza aproximadamente 1.000 GWh por año, equivalentes a un teravatio hora (TWh).
Esta cifra representa la energía que ENGIE espera generar durante un año completo, mientras que los 450 MW indican la potencia instalada de ambos parques.
La distinción es fundamental para comprender los proyectos eléctricos.
Un parque solar no produce continuamente a su potencia máxima. Su generación depende de la radiación disponible, la hora del día, las condiciones meteorológicas y las características técnicas de la instalación.
A partir de las estimaciones empresariales, la producción anual conjunta equivale a un factor de capacidad aproximado del 25 %.
Este indicador expresa la relación entre la energía que se espera producir y la que se obtendría si las instalaciones funcionaran a potencia nominal durante todas las horas del año.
El valor calculado resulta útil como referencia, pero no debe trasladarse automáticamente a proyectos situados en otros países, donde las condiciones solares y técnicas pueden ser diferentes.
El empleo local como componente de la inversión
ENGIE informó que aproximadamente el 80 % de los trabajadores contratados durante la construcción de ambos proyectos procedían de las comunidades locales.
La cifra permite observar una dimensión de las inversiones energéticas que suele recibir menos atención que la potencia instalada.
La construcción de parques fotovoltaicos demanda trabajos de movimiento de suelos, montaje de estructuras, instalación de paneles, cableado, obras eléctricas, transporte y servicios auxiliares.
Parte de esas actividades puede ser desarrollada por trabajadores y empresas de las regiones donde se ejecutan los proyectos.
No obstante, la compañía no informó en su comunicado la cantidad total de puestos de trabajo generados ni el número de empleos permanentes que requerirá la operación.
El porcentaje de contratación local debe interpretarse, por tanto, como un dato referido a la etapa de construcción y no como una medida de empleo estable a largo plazo.
La expansión solar también necesita almacenamiento
La puesta en funcionamiento de Khaba y Khavda forma parte de una estrategia más amplia de ENGIE en India.
La compañía informó que dispone de aproximadamente 2 GW de capacidad renovable en operación o construcción en ese país.
Además, durante noviembre de 2025 obtuvo un proyecto de almacenamiento mediante baterías de 280 MW de potencia y 560 MWh de capacidad energética.
En enero de 2026 también consiguió un proyecto híbrido que combina 200 MW de generación solar con un sistema de baterías de 100 MW y 600 MWh.
Estas instalaciones no deben confundirse con los dos parques solares recientemente puestos en funcionamiento. Corresponden a proyectos adicionales y a etapas diferentes de desarrollo.
La combinación de generación renovable y almacenamiento responde a una necesidad creciente: disponer de herramientas para administrar la variabilidad de la producción solar y mejorar la flexibilidad del sistema eléctrico.
Las baterías permiten almacenar energía y entregarla posteriormente, aunque su contribución depende de la potencia, la capacidad energética y las condiciones de operación de cada instalación.
Uruguay proyecta incorporar una potencia solar comparable
La experiencia india adquiere interés para Uruguay por la escala de los proyectos.
La → Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) estableció entre sus objetivos para el quinquenio incorporar aproximadamente 500 MW de nueva generación solar fotovoltaica.
La potencia conjunta de Khaba y Khavda, de 450 MW, equivale al 90 % de esa meta uruguaya.
La comparación permite dimensionar el programa previsto por UTE, aunque no significa que ambos países estén desarrollando proyectos de características equivalentes.
India cuenta con una población, un consumo eléctrico y una escala industrial considerablemente mayores que los de Uruguay.
Además, la estructura institucional de ambos sistemas eléctricos presenta diferencias importantes.
En Uruguay, UTE cumple un papel central en la planificación, transmisión, distribución y comercialización de electricidad, mientras que la experiencia india combina diversos mecanismos de inversión y contratación.
Por ese motivo, el aprendizaje debe concentrarse en aspectos técnicos, productivos y financieros que puedan resultar aplicables, sin trasladar automáticamente modelos institucionales diferentes.
La importancia de distribuir las inversiones en el territorio
El programa solar uruguayo contempla proyectos en diferentes departamentos, entre ellos Cerro Largo, Río Negro, Durazno y Salto.
Esa distribución permite vincular la expansión eléctrica con oportunidades de desarrollo fuera del área metropolitana.
Los parques solares pueden generar demanda para empresas de construcción, servicios eléctricos, transporte, mantenimiento y actividades industriales relacionadas.
Sin embargo, esos beneficios no surgen automáticamente de la inversión.
La participación de trabajadores y proveedores nacionales depende de las condiciones de contratación, la disponibilidad de capacidades técnicas y las políticas de formación profesional.
El dato de ENGIE sobre la contratación local durante la construcción de sus proyectos en India ofrece una referencia concreta para evaluar esta dimensión de las futuras inversiones uruguayas.
Una expansión energética orientada al desarrollo nacional debería procurar que la infraestructura instalada también fortalezca las capacidades productivas y tecnológicas de los territorios.
Generación, transmisión y consumo: tres elementos inseparables
La incorporación de nuevos parques solares exige disponer de redes capaces de transportar la electricidad hacia los lugares donde se consume.
La ubicación de una instalación no depende solamente de la disponibilidad de terreno y radiación solar.
También intervienen la capacidad de conexión, las características de las subestaciones y las necesidades de refuerzo de las líneas eléctricas.
En Uruguay, las inversiones previstas en transmisión, entre ellas el Tercer Corredor de 500 kilovoltios, forman parte de la planificación necesaria para atender nuevas demandas y ampliar la infraestructura energética.
La electrificación del transporte, el crecimiento de determinados procesos industriales y la eventual incorporación de grandes centros de datos pueden modificar las necesidades de suministro durante los próximos años.
Por esa razón, la expansión solar debe planificarse conjuntamente con la transmisión, el almacenamiento y la evolución prevista del consumo.
Una segunda etapa de la transición energética uruguaya
Uruguay logró transformar su generación eléctrica mediante una política sostenida de incorporación de fuentes renovables, apoyada en planificación pública e inversiones de largo plazo.
La nueva etapa presenta desafíos distintos a los que caracterizaron la expansión inicial de la energía eólica.
Ahora resulta necesario ampliar la oferta renovable para acompañar la electrificación de actividades que todavía dependen de combustibles fósiles, al tiempo que se fortalece la capacidad del sistema para administrar variaciones de generación y demanda.
La experiencia de ENGIE en India muestra tres componentes que merecen atención: la escala de los proyectos solares, los contratos de suministro de largo plazo y la incorporación progresiva de almacenamiento.
También destaca la importancia de la contratación local durante las obras, un aspecto relevante para evaluar el impacto económico de las inversiones en el interior uruguayo.
Los 450 MW puestos en funcionamiento en India constituyen una inversión concreta y operativa. Los 500 MW previstos por UTE, en cambio, representan una meta de expansión que deberá materializarse mediante proyectos, adjudicaciones y obras.
La comparación resulta útil precisamente cuando se mantienen claras esas diferencias.
Para Uruguay, el objetivo no debería limitarse a aumentar la potencia instalada, sino a asegurar que cada inversión contribuya a un suministro eléctrico confiable, a la reducción del uso de hidrocarburos y al desarrollo productivo y social del país.
Fuentes principales
→ UTE. Sitio institucional y documentación sobre planificación e inversiones en generación eléctrica.
ICI Plus – Elaboración periodística propia a partir de fuentes oficiales y publicaciones especializadas. 3 de noviembre de 2026.
Crédito de imagen: ICI Plus. Ilustración conceptual generada mediante inteligencia artificial. Representa un parque solar de gran escala con infraestructura de transmisión eléctrica. No corresponde a una fotografía de los parques Khaba o Khavda.
