
La generación eléctrica renovable, la conectividad internacional y la continuidad institucional favorecen la instalación de centros de datos en Uruguay, según referentes consultados por El Observador. También señalan desafíos: asegurar suministro continuo, financiar nuevas redes y definir cómo las inversiones se traducirán en capacidades y oportunidades locales.
El acuerdo anunciado con Solaria volvió a poner en discusión las condiciones que Uruguay ofrece para alojar grandes centros de datos. La oportunidad combina infraestructura eléctrica y digital desarrollada durante años con nuevas inversiones que todavía deben completar sus etapas de diseño y concreción.
En un artículo de Federica Bordaberry y Juan Pablo De Marco, El Observador recogió opiniones de representantes del sector tecnológico, especialistas en energía y el exministro de Industria Omar Paganini. Sus intervenciones coinciden en reconocer fortalezas del país, aunque plantean distintas cautelas sobre la escala y las condiciones de los proyectos.
Desde la → Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti) valoraron la elección de Uruguay y señalaron que los detalles que se definan permitirán evaluar con mayor profundidad el emprendimiento.
Electricidad renovable y suministro continuo
Diego Oroño, presidente de la → Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder), vinculó el interés de los inversores con la transformación eléctrica del país. También advirtió que una matriz predominantemente renovable no asegura, por sí sola, las tarifas más competitivas para todos los consumidores.
El → Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) informó en el Balance Energético Preliminar que el 98% de la generación eléctrica de 2025 provino de fuentes renovables. Ese porcentaje corresponde a la electricidad generada durante el año; no describe toda la energía consumida en el país ni acredita el origen del suministro de una instalación durante cada hora.
La distinción importa porque los centros de datos mantienen servicios de procesamiento y almacenamiento que requieren continuidad. Su diseño debe contemplar la conexión a la red, los sistemas de respaldo, la refrigeración y las condiciones de operación ante contingencias.
La escala de Solaria: dos capacidades diferentes
La comunicación oficial de → Solaria prevé un campus de hasta 500 megavatios para centros de datos, desarrollado en dos fases: 200 MW iniciales y otros 300 MW posteriores. El componente fotovoltaico comprende hasta 350 MW de generación.
Los megavatios expresan potencia. En un caso describen la escala eléctrica prevista para los centros; en el otro, la capacidad de generación solar. Sumarlos no permite afirmar que el país incorporaría 850 MW de centros de datos.
Tampoco los 350 MW solares equivalen a un abastecimiento constante de esa potencia. La energía efectivamente producida depende de las horas de generación y de las condiciones de funcionamiento de las plantas.
Según la empresa, el modelo contempla desarrollar suelo, infraestructura y servicios para grandes operadores tecnológicos. La capacidad anunciada sigue siendo un proyecto: no representa instalaciones que ya estén operativas.
Conectividad construida y nuevas exigencias
Paganini destacó ante El Observador la estabilidad de las reglas y las conexiones internacionales como activos para inversiones de largo plazo. Esa base incluye infraestructura de la empresa pública → Antel, que ofrece alojamiento de sistemas, equipamiento, respaldo y servicios de conectividad.
Un antecedente documentado es Tannat, el cable submarino de Antel y Google que conecta Uruguay con Brasil y cuya extensión hacia Argentina fue anunciada en diciembre de 2020.
Como explicó → ICI Plus en su informe sobre las capacidades digitales del país, contar con esa infraestructura constituye una base para nuevos desarrollos. Cada campus deberá concretar sus conexiones y prever rutas alternativas para mantener los servicios cuando falle una de ellas.
Cómo evaluar el aporte al país
La atracción de inversiones y su contribución al desarrollo requieren observar indicadores diferentes. Además del capital comprometido, será necesario conocer el empleo durante la construcción y la operación, la formación requerida, las compras a proveedores nacionales y los servicios tecnológicos que puedan desarrollarse alrededor de los centros.
También deberán precisarse los costos de las conexiones eléctricas, las responsabilidades de financiamiento y las necesidades de refrigeración de cada instalación. Solaria anuncia soluciones de bajo consumo de agua, una característica que deberá evaluarse mediante el diseño y los parámetros efectivos del proyecto.
Las opiniones recogidas sitúan la oportunidad en capacidades acumuladas durante distintas administraciones. Su aprovechamiento dependerá de los contratos, las obras y la actividad tecnológica que efectivamente se concrete, junto con las oportunidades de trabajo y aprendizaje que genere en el territorio.
Fuentes principales
Bordaberry, F., y De Marco, J. P. (2026, 31 de octubre). → Cables, energía limpia y certezas: ¿por qué Uruguay atrae a las multinacionales para instalar data centers? El Observador.
Solaria. (s. f.). → Solaria y Uruguay sellan un acuerdo estratégico para desarrollar un campus tecnológico de centros de datos de hasta 500 MW.
Ministerio de Industria, Energía y Minería. (2026, 27 de marzo). → Uruguay continúa reduciendo la participación de fuentes fósiles en la matriz primaria. Balance Energético Preliminar 2025.
Antel. (2020, 2 de diciembre). → Cable submarino internacional Tannat llegó a Argentina.
Antel. (s. f.). → Infraestructura Data Center Antel.
Redacción ICI Plus · 31 de octubre de 2026.
